
En obra, los ojos están expuestos a polvo, soldadura y proyección de esquirlas todos los días — pero rara vez se protegen con la misma seriedad que el casco o el calzado. Qué lente elegir según el riesgo.
En obra, la exposición ocular es constante, pero rara vez se trata con la misma seriedad que el casco o el calzado de seguridad. Un lente de seguridad cuesta una fracción de lo que cuesta una lesión ocular, y sin embargo sigue siendo de los EPP que más se pasa por alto al armar un kit para el personal.
Riesgos oculares más comunes en obra
- •Polvo de cemento, yeso y corte de materiales — incluso una partícula pequeña puede causar una abrasión corneal dolorosa y dejar a un trabajador fuera de la obra por varios días.
- •Soldadura sin careta o máscara fotosensible adecuada — expone a quemaduras de retina, daño corneal y, con exposición repetida, cataratas prematuras.
- •Proyección de esquirlas — en demolición, uso de amoladora, taladro y herramientas de impacto.
- •Cal y productos químicos de obra — morteros y selladores pueden salpicar y quemar la piel y los ojos si no hay barrera.
Qué lente elegir según el riesgo
No todos los riesgos de obra se resuelven con el mismo lente:
- •Polvo (cemento, yeso, corte): lentes con ventilación indirecta, que evitan el empañamiento sin dejar entrar partículas.
- •Químicos (cal, morteros, selladores): lentes sin ventilación o gafas selladas, para bloquear salpicaduras.
- •Soldadura: careta fotosensible con la sombra correcta para el trabajo — un lente de seguridad estándar no reemplaza la careta, aunque esté certificado.
Qué pasa si no se usa
Una lesión ocular en obra no solo genera dolor y ausentismo — puede dejar secuelas permanentes si no se atiende a tiempo, y expone a la empresa a responsabilidad si se demuestra que no se entregó el EPP adecuado para el riesgo identificado.
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